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No hay otra temporada mejor que el verano para ser espectadores de una fiebre compulsiva por la figura. Pocos quieren mostrar los kilos de más que se acumularon durante el otoño e invierno y no encuentran nada mejor que recurrir a una serie de "dietas". Pero ojo: no todo lo que se autodenomina como "dieta" es sano.
Tal vez ha escuchado hablar o incluso ha practicado esas dietas "milagrosas" de verano que prometen bajar más de 15 kilos en un mes. Generalmente ese tipo de régimen alimenticio se ocupa de hacer perder agua al organismo y no la grasa. Es por eso que hoy, nutricionistas, endocrinólogos y psicólogos se muestran muy preocupados a la hora de ver el grueso de "dietas de veranos" que se encuentran disponibles en internet.
Temas como: "Dr. Atkins' New Diet Revolution" "La dieta para el adicto a los carbohidratos", "Poder de las proteínas", "Los enemigos del azúcar", "La zona dietética", "Póngase delgado con comida deliciosa", "Adelgace comiendo", "Coma más, pese menos", "Come bien para tu tipo", "La dieta de las palomitas de maíz" y "La dieta de la sopa mágica", entre otras forman parte de la mitología de las dietas de verano.
Los expertos opinan
Actualmente las más famosas son: "la dieta de la luna", "la dieta de la sopa" , "ladieta astrológica" y "la dieta del yogurt". Según el portal de internet Obesidad.net: "la mayoría de los autores más populares de libros de dietas, no son doctores, ni estudiaron medicina, aunque eso sí, suelen vestir batas blancas como hacen los médicos y científicos, y se refieren a sí mismos como "la Dra." y "el Dr." y saltaron al estrellato tras aparecer como invitados en algún programa de entrevistas ya sea de televisión o radio u otro medio de comunicación. Y de un día al otro, se volvieron los mas "expertos" en la materia. Y ni que hablar de todas las dietas que aparecen semanal o quincenalmente en las revistas femeninas de mayor difusión".
Si practicas una rutina diaria de ejercicio con moderada intensidad y te pones a hacer una de estas dietas de libro que sea baja en calorías y baja en sales minerales (potasio), seguramente presentaras un cuadro de descompensación metabólica y electrolítica, que te provocaran un cansancio excesivo, sensación de desmayo y calambres, que pueden poner tu vida en peligro.
El gran problema es que estas famosas dietas no han podido demostrar científicamente todas sus teorías. No obstante, la mayoría de los médicos especialistas y verdaderos expertos en la nutrición humana contempla con cautela y actúa con profesionalismo ante las dietas y prefiere seguir la tradicional pirámide alimenticia, una reducción de las calorías, un cambio de actitud y un aumento del ejercicio físico.
Cada individuo es único, genética, psicológica y físicamente, motivo por el cual tiene incontables diferencias con los demás. Además, cada uno requerirá de una atención individual y un plan de alimentación adecuada.
Si visita a su médico tiene que asegurarse de que le tome exámenes de sangre, orina, excremento y nivel de grasa corporal, entre otros y luego el especialista podrá dar un veredicto con relación a su estado de salud.
Los nutricionistas recomiendan una dieta balanceada y no restrictiva. Por ejemplo, le dan mayor libertad de consumo a las frutas y verduras, luego la leche y sus derivados y las carnes, donde las blancas (pollo y pescado) tienen la prioridad ante las rojas (vacuno, pato, cordero), los carbohidratos se encuentran en un tercer nivel como el pan y todas las legumbres.
Tal vez el método puede variar, pero para tener una dieta sana la base de todo régimen consiste en usar más colorías de lo que se come. Y lo fundamental es realizar ejercicio periódicamente y tomar mucha agua, en lo posible no consumir bebidas diet, pues en verdad contienen cero caloría, pero están realizadas sobre la base de muchos compuestos químicos dañinos para la salud, en ese caso es mejor beber aguas e hierbas.
El rol del ejercicio
Le ayudará a perder peso y a mantener el peso que ya ha perdido, disminuye el estrés, aumenta tu fuerza física y aumentará tu autoestima. Además, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Otro efecto benéfico del ejercicio físico regular es que aumenta las HDL,
(lipoproteínas de alta densidad) o colesterol "bueno", que tienen un
efecto protector sobre las arterias.
Un programa de pérdida de peso bueno debe incluir ejercicio moderado en
una base consistente. Muchos expertos de la nutrición están de acuerdo
que es más sabio aumentar tu actividad en lugar de cortando tus calorías
drásticamente. Las dietas de caloría demasiado bajas pueden producir
deficiencias nutritivas y la salud pobre.
Por Hector Orellana (periodista). Extraido de www.armonia.cl
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