|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|||||||||
![]() |
![]() |
|
|
|
||||||
|
|
|
|||||||||
|
|
|
|
|
|||||||
|
Nací en libertad. Nací en 1976, un año después de la muerte del dictador Franco. Nací en una familia cristiana. Poco después de que naciera mi primer hermano, mis padres dejaron la iglesia. A partir de entonces, los fines de semana y vacaciones los pasábamos en un camping enclavado en plena naturaleza y con muchos niños de mi edad con los que jugar y pasarlo bien. Tuve una infancia muy feliz.
Pasaron los años, en los que tuve dos hermanos más, y con unos 11 o 12 años mis padres decidieron que debíamos volver a la iglesia. Yo me acababa de enfadar con mi mejor amigo del camping y me pareció muy bien la propuesta de mis padres.
Lo primero que me llamó la atención fue que chicos más mayores que yo, se interesaran por mí y me mostraran cariño y respeto. En el camping los chavales de esa edad simplemente pasaban de nosotros. Fueron estos chicos con unos años más que yo los que me dieron a conocer a Cristo. Yo no puse ninguna resistencia a lo que me enseñaban, ya que todo encajaba en mi puzzle.
Siempre he creído en Dios. De pequeño vi en la tele una entrevista que le hacían a un actor que había hecho el papel de Jesús en una película. Le preguntaron que si creía en Dios, y él contesto para mi asombro que no. Y además añadió que sería de tontos cambiar de opinión simplemente por haber hecho esa película. No daba crédito a lo que oía. Pero, si es evidente que Dios existe, pensaba yo.
Con esta convicción que tenía, todo lo que vino después fue algo muy natural. Creía en Dios pero no tenía ni idea de lo que quería de mí, hasta que lo encontré entre cristianos, o mejor dicho, Él me encontró a mí.
Mi conversión fue progresiva, poco a poco iba conociendo más de Dios y haciendo mías sus Palabras, aunque si que hubo un día concreto en el que le pedí que entrara en mi vida. Se lo pedí esa vez y unas cuantas más, por si acaso. Esto fue al año de haber vuelto a la iglesia.
Debido a mi corta edad tampoco había tenido tiempo de haber sentido ningún vacío en mi corazón, ni mucho menos la necesidad de que Dios lo llenara. Conmigo Dios usó otro camino. Para mí fue elegir una forma de vida basada en la fe y amor a Dios. ¿Con quién iba a estar mejor que con Él? ¿Acaso hay una opción mejor?
Pero claro, no basta con el paso de fe. Este es el primer paso en una dirección, es el primer paso de una vida a contracorriente, y muchas veces nos dejamos vencer.
Con el tiempo he ido entendiendo que Dios nos ha salvado para hacernos libres, no para poner sobre nosotros el peso de la religión y sus tradiciones, nos ha salvado para que cada vez nos parezcamos a lo que pensó para nosotros antes del pecado. Libres, para amarle con libertad, no por miedo a lo que nos pueda pasar si no hacemos las cosas como a Él le gustan. Libres para pensar por nosotros mismos. Libres para alcanzar la plenitud que nos tiene prometida. Gustavo B. (1 de mayo de 2004)
Actualmente Gustavo está casado y reside en Valencia (España). Es miembro comprometido de la iglesia cristiana evangélica en c/Agustina de Aragón, 53. Allí, después de mucho tiempo comprometido en el liderazgo del grupo de jóvenes, desarrolla una importante labor musical en el grupo de alabanza, como guitarrista, arreglista y coordinador de ensayos. Profesor de guitarra eléctrica de la "Semana de Música y Adoración" en Denia, también está trabajando en un proyecto musical propio.
Si deseas más información escríbenos a esta dirección.
|
|
|||||||||
|
|
||||||||||
|
|
||||||||||
|
|
||||||||||
|
|
||||||||||
|
|
||||||||||
|
Iglesia Cristiana Evangélica en C/Agustina de Aragón, 53 (Valencia - Spain). © http://www.iglevalencia.org |
||||||||||